Biografía de Cicerón

CiceronCicerón fue un político, jurista, filósofo, pero sobre todo uno de los oradores romanos más exquisitos y aclamados de la historia de Roma. Sus contemporáneos alabaron su elocuencia. Pionero en la promoción y enseñanza de la retórica y de la reflexión filosófica romana. Reunió conceptos e ideas propios de la cultura griega y los trasladó a la romana para enriquecerla. Impuso el latín y corrió de escena al griego. Siguió la corriente estoica. Promovió el dominio de las pasiones a través de la razón. Creó el ideal educativo Humanitas, que equivale a la “paideia” griega. Ocupó los más altos cargos del estado. Declarado padre de la patria por desenmascarar la conjura de Catilina contra la República. Escribió varias obras, destacándose: Oratore y Brutus. Sostuvo que el gobernante debe ser al mismo tiempo: filósofo, poeta, jurista y actor. Platón fue su gran referente.

03/01/106 a.C.

Nació en la localidad de Arpino, situada al sur de Roma y perteneciente a la región de Lacio. Su nombre completo es Marco Tulio Cicerón. No procedió de una familia aristocrática y por ello es por lo que se esforzó el doble para alcanzar reconocimiento propio. Quiso ganarse el favor de la oligarquía y convertirse en un personaje de necesidad para ellos.

Recibió educación jurídica de parte de Quinto Mucio Escévola y lo acercó a los ambientes políticos de Roma para que se empapase de su carácter.

Estudió derecho romano, recibió enseñanzas sobre retórica.

79-78 a.C.

Fue el abogado defensor de Roscio Amerino, siendo su primer caso resonante. No solo logró la absolución de su cliente, sino que además dejó sobradas muestras de su excelente retórica y capacidad argumentativa.

Deslizó algunas críticas contra el dictador Sila y para evitar suspicacias y rencores decidió emprender un viaje a Grecia.

Se movió por Asia Menor, Atenas, y Rodas, con la misión de estudiar profundamente a los retóricos griegos.

Realizó ejercicios de voz para determinar un tono de voz personal.

Se casó con su primera esposa Terentia Varrones, con quien tuvo dos hijos.

76 a.C.

Regresó a Roma convertido en un avezado pensador e inició su carrera política.

75 a.C.

Se desempeñó como cuestor, en la ciudad italiana de Sicilia, un magistrado que se ocupó de administrar los fondos públicos y de recaudar los impuestos.

Desplegó una notable carrera como abogado.

74 a.C.

Fue elegido integrante del Senado.

70 a.C.

Intervino en el juicio de Verres; se enfrentó retóricamente a su colega Hortensio, también un experimentado orador y defensor de Verres.

Tras varias semanas de presentación de pruebas altamente incriminatorias contra Verres, decidió abandonar Roma.

Fue designado edil, función similar a la que hoy llamamos intendente. Se ocupaba de gestionar las obras públicas.

66 a.C.

Fue designado Pretor, un magistrado de una escala inferior al cónsul y que ejercía su poder en la jurisdicción.

63-55 a.C.

Fue declarado Padre de la Patria, por su denuncia contra el político romano Catilina, por conspirar contra la república para imponer una dictadura a través de su persona.

En un encendido y contundente discurso, en el senado romano, expuso los intereses y planes non sanctos del integrante más representativo de la facción de los populares.

Obtuvo la máxima magistratura que ofrecía el imperio: primer cónsul.

Durante su gestión abordó la problemática de la reforma agraria exigida por la plebe. Su férrea defensa a la inviolabilidad de la propiedad privada lo mantuvo siempre en la vereda opuesta a dicha iniciativa. Fue dueño de numerosas tierras y propiedades.

Entendió que eran lógicas y aceptables las diferencias sociales.

Fue un acérrimo crítico del populismo; no estaba de acuerdo con los subsidios estatales ni con el aumento de impuestos, excepto que fuesen necesarios. No estuvo a favor de la concentración de la riqueza y defendió la inmigración.

Fue el único pensador romano que reflexionó e influyó sobre la posibilidad real de tener un gobierno justo y equilibrado. No las abordó por separado, ni mucho menos, para él, la política y la filosofía iban de la mano y se nutrían mutuamente.

Promovió un acuerdo entre las distintas posturas imperantes en Roma respecto de los beneficios de acuñar un gobierno equilibrado, y por sobre todo justo.

Elevó y se propuso contagiar a todos de los valores republicanos, como el fin último para lograr un sistema político estable, que defienda y sostenga la libertad de los ciudadanos.

Si bien sintió aprecio y admiración por el general romano Julio César, no avaló jamás sus pretensiones de concentración del poder, aún más, lo catalogó de dictador y de traicionar los valores de la República.

54 a.C.

Escribió importantes tratados, como el de la República, al que lo siguieron: leyes (52 a.C.), vejez (44 a.C.), amistad (44 a.C.)

y Los oficios o los deberes (43 a.C.)

58 a.C.

Se exilió al advertir falta de apoyo y desgaste político frente a sus pares.

Se asentó en Macedonia donde vivió un año.

51 a.C.

Gobernó la provincia de Cilicia con el cargo de Procónsul e intercaló esta actividad con su labor literaria. Se unió a Pompeyo, rival de Julio César.

48 a.C.

Se apartó de la política luego que César derrotó a su aliado Pompeyo y su gobierno viró hacia una posición absolutamente tiránica.

44 a.C.

Regresó al ámbito político tras la muerte de Julio César y encabezó el grupo que en el senado propuso la amnistía para los asesinos de César.

46 a.C.

Se separó de su primera esposa, luego de 30 años de matrimonio, presuntamente porque ésta durante su ausencia dilapidó el dinero familiar.

Se casó en segundas nupcias con Pubilia, mucho más joven que él y de la cual se divorció a los 6 meses.

45 a.C.

Murieron, su hija Tulia y su nieto; ello lo deprimió notablemente.

44 a.C.

Enfrentó a Marco Antonio frente al avance sucesorio que exigió tras el asesinato de Julio César. Lo criticó duramente en el Senado, a través de unos emblemáticos discursos conocidos como Filípicas.

Marco Antonio convenció a Octavio de proscribirlo y luego lo mando a matar. Dos sicarios lo atacaron mientras viajaba en su litera.

12/07/43 a.C.

Fue ejecutado, sus manos y cabeza fueron exhibidos como trofeos en la tribuna del foro romano, lugar donde presentó varios de sus más encendidos y recordados discursaos. Tenía 64 años.

Autor: Redacción Quien.NET.

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